
Una novela negra que entrelaza el crimen, la fotografía y las heridas políticas de América Latina en las calles de París.
«Si Cortázar hubiera escrito literatura policiaca, hubiera hecho este tipo de novelas, en las que el clima urbano se mezcla con el clima moral, los personajes se desprenden de la ciudad, de los recuerdos, de las nostalgias, de los paisajes de la memoria política».
Con esta reflexión de Paco Ignacio Taibo II comienza El pasaje de los monos, novela del escritor francés Jean-François Vilar (1947-2014), autor de una obra narrativa en la que confluyen la ciudad oculta, la fotografía, el arte, la literatura —particularmente la surrealista— y la historia de las revoluciones.
Vilar fue una figura destacada de la novela negra francesa y estuvo vinculado al desarrollo del néo-polar, corriente que renovó el género policiaco mediante una mirada crítica sobre la sociedad, el poder y los conflictos políticos. Militante trotskista durante el Mayo Francés de 1968, también trabajó como director de prensa obrera y participó en comités de solidaridad con América Latina.
Publicada originalmente en la década de 1980 y editada en español dentro de la colección Etiqueta Negra, de Ediciones Júcar, El pasaje de los monos constituye un ejemplo representativo de la novela negra francesa de orientación política y social. En sus páginas, el crimen deja de ser únicamente un enigma por resolver para convertirse en una vía de acceso a los conflictos y las contradicciones de una época.
Con una atmósfera que evoca las fotografías de Eugène Atget, la novela explora el pasado oscuro, la memoria histórica, el exilio y las huellas de la represión en América Latina. En particular, aborda la presencia de antiguos torturadores vinculados con la dictadura argentina y las redes de poder que prolongan sus operaciones más allá de las fronteras nacionales, incluso en las calles de París.
El protagonista, Víctor Blain, encarna el arquetipo del antihéroe: un fotorreportero melancólico, atrapado entre los fantasmas del pasado y las incertidumbres del presente. Su vida se ve trastocada cuando queda envuelto en la investigación del asesinato de un reconocido artista. A partir de este crimen, la trama despliega una sucesión de relaciones turbias, mujeres fatales, persecuciones mafiosas, grupos neofascistas y ejecuciones clandestinas en el París de la década de 1980.
Mientras tanto, en Buenos Aires comienza el proceso judicial contra los integrantes de las juntas militares responsables de la dictadura argentina. En la capital francesa residen varios exiliados que poseen información crucial sobre los crímenes cometidos por el régimen. Sus testimonios representan una amenaza para quienes buscan mantener ocultas las responsabilidades de la represión, por lo que las redes de inteligencia ponen en marcha sus mecanismos para silenciarlos.
Lejos de seguir la estructura convencional de la novela policiaca, centrada en la resolución de un enigma criminal, Vilar utiliza la investigación como un recurso para explorar la desilusión política, la culpa del sobreviviente y el peso desgarrador de la memoria. El asesinato funciona como punto de partida para revelar las conexiones entre la violencia, la impunidad y los intereses que sobreviven a los cambios de régimen.
El pasaje de los monos es una novela elegante y trágica sobre la memoria histórica, la fotografía como testimonio y las sombras de la represión. Una obra en la que las heridas políticas atraviesan fronteras y el pasado se niega a desaparecer, recordándonos que los mecanismos del poder pueden perseguir a sus víctimas mucho después de que estas hayan encontrado refugio lejos de su lugar de origen.